10 ejercicios de agilidad para los niños

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Redacción Martí

2 abril, 2024

Introducción

El ejercicio es fundamental para el desarrollo saludable de los niños, y entre las diversas formas de actividad física, la agilidad juega un papel crucial. Mejorar la agilidad en los niños no solo fortalece sus habilidades físicas, sino que también contribuye a su desarrollo cognitivo y emocional.

Así que lo mejor es que nos pongamos manos a la obra. En este artículo de blog Martí, exploraremos 10 emocionantes ejercicios diseñados para mejorar la agilidad de tus hijos mientras se divierten.

Antes que nada: ¿Por qué la agilidad es importante para los niños?

La agilidad es la capacidad de moverse rápidamente y cambiar de dirección con facilidad. En los niños, desarrollar esta habilidad es esencial para un desarrollo correcto de la habilidad motoras finas y el resolver problemas espaciales y tácticos.

Los ejercicios de agilidad no solo ayudan mejoran la coordinación motriz y el equilibrio, sino que también fortalecen los músculos y los huesos en el proceso de crecimiento de los pequeños.

Ejercicios de agilidad para niños

Una vez que tenemos claro el motivo y la importancia de reforzar esta área de desarollo en nuestros pequeños, les dejamos 10 ejercicios de agilidad que los ayudarán a tener una mejor agilidad.

1. Ejercicio del salto al objetivo

El salto largo no sólo potencia indirectamente la agilidad, al fortalecer los músculos involucrados en el despegue y la caída, sino también al ponerlos en relación para conservar el equilibrio mientras se está en movimiento.

Para realizar este ejercicio colca al pequeño en una superficie e indícale que salte a diferentes objetivos. Puedes utilizar un gis para indicar en el suelo a dónde puede saltar.

De la misma manera puedes utilizar algo suave para marcar los diferentes objetivos y que el niño vaya coordinando entre la vista, el despegue y la caída.

2. Ejercicios de gateo

Si mueves las cuatro extremidades esto beneficia a la coordinación e incrementa la agilidad de base. Pídele al niño o niña que lo haga a la máxima velocidad que pueda, ya que esto le permitirá afinar cada uno de sus movimiento.

Nuestra recomendación es hacer un circuito en el área de juego y trazar un camino sea con la imaginación u objetos físicos. Una vez que ya esté el circuito, los niños tendrán que recorrer el circuito a mayor velocidad. Esto ejercitará su agilidad conjunta.

3. Ejercicios de cuatro puntos

Para realizar este ejercicio crea un circuito que comienza en un punto base  y se extiende hacia otros tres puntos. En este caso consideraramos los puntos cardinales para que también trabajen la orientación.

El ejercicio consiste en correr hacia cada punto cardinal, tocarlo con la mano y luego retroceder de espaldas al inicio antes de correr hacia el siguiente punto. El niño o niña comienza en el sur y va luego al norte, toca el norte y retrocede al sur para luego ir al este y así a terminar con cada punto.

Puedes cambiar las figuras y jugar con la imaginación espacial de los niños. Esto les permitará una mayor integración en la agilidad, la imaginación y la coordinación.

4. Salto de cuerda grupal

¿Recuerdas de niño saltar la cuerda mientras dos profesores cambiaban la velocidad? El salto de cuerda grupal es lo mismo.

Toma una cuerda grande y deja que los niños entren y salgan. Hagan parejas, o entren todos. Cada uno de estos ejercicios requiere de agilidad y destreza. Además saltar la cuerda no sólo ejercitan su resistencia aeróbica al ir aumentando la velocidad sino que fomenta el trabajo en equipo para entrar y salir.

5. Las estatuas de marfil

Para practicar este ejercicio con los niños se necesitan de por lo menos dos personas. Uno es el “cazador” y el otro “la presa”. El chiste es que los niños y niñas se persigan por todo el lugar evitando ser tocados por el “cazador”.

Si el cazador toca a otro niños quedan “congelados” como estatuas de marfil. La agilidad se desarrolla al evitar ser tocado, observar el entorno y moverse de la manera más rápida posible. Si el “cazador” toca a todos, el primero en ser tocado pasa a ser el “cazador”.

La agilidad les permitirá a los pequeños una mayor flexibilidad de reacción.

6. Zigzag a la velocidad del rayo

¿Buscas un desafío emocionante para los pequeñines? ¡Prueba la carrera en zigzag! Es un ejercicio simple pero efectivo que pone a prueba su agilidad. Coloca conos u otros objetos en una línea recta y haz que corran zigzagueando entre ellos. El chiste es que ¡no pueden derribar ninguno!

Esto aumenta su velocidad de reacción y ayuda a la concentración mejorando la agilidad en las piernas y el cuerpo al trabajar en conjunto para moverse en zigzag.

7. Escalera de agilidad

Usando una escalera deportiva, o fabricando una a partir de llantas viejas, deja que los niños corran a través de los peldaños (o agujeros en las llantas) alternando un pie tras otro.

Una vez que lleguen al final se vuelve a recorrer el circuito. Al principio pueden ir lentos, pero una vez que hayan hecho más de 5 vueltas, ¡verás como van y viene con mucha destreza!

8. Aros de agilidad

Empleando aros o delimitando con algo que marque la zona, traza un recorrido en segmentos circulares separados entre sí por al menos un metro. El ejercicio consiste en avanzar saltando de un aro al siguiente con un solo pie y a máxima velocidad.

El realizar este ejercicio les permite a los pequeños seguir desarrollando su coordinación, equilibro y entre más practique mayor velocidad podrán tomar. La agilidad es una repetición que se vuelve automática para el cerebro infantil.

9. Repite el ritmo 

Este ejercicio es similar al que utilizan para trabajar la coordinación en varios centros infantiles. Al ritmo de la música o de un juego de palabras inventando por quien pone la actividad, los niños tendrán que seguirlo.

El reto de este ejercicio no consiste en la coordinación sino en la velocidad a la que repiten el ritmo o acción dicha por quien coordina la actividad. Al principio los niños tendrán la idea, pero conforme la velocidad aumente tendrán que fijarse con mayor certeza para no equivocarse.

10. Malabares

¡Hora de divertirse! Los malabares son perfectos para agudizar la agilidad ojo-mano de tus pequeños. ¡Practica con pelotas de un tamaño algo un poco más grande que la mano de los pequeños. Para realizar malabares, empieza lanzando una de las pelotas y cuando lleguen a su punto más alto lanza la otra mientra atrapas la que cae en el mismo insante.

Esto requiere de gran habilidad, coordinación y tolerancia a la frustación. Al principio los niños (o incluso tú) podrán desesperarse. ¡Es es el chiste! Lanza y prueba hasta que hayan dominado este ejercicio de malabarismo.

Conclusión

Al incorporar estos ejercicios de agilidad en la rutina de los niños no solo promueves su desarrollo físico, sino que también les proporcionas una base sólida para mejorar sus habilidades cognitivas y emocionales.

Estos ejercicios son muy divertido y desafiante para los más pequeños, por lo cual estás sentando las bases para un estilo de vida saludable y activo. ¡Anima a los más pequeños a moverse con Martí Mx y desafiar su destreza con estos emocionantes ejercicios de agilidad!

2 Responses

    1. ¡Uy! ¡Qué gusto escuchar esto, Octavio! Esperemos que estos ejercicios le ayuden a mejora su agilidad. Gracias por leernos.

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