Conoce cómo se juega el squash, la puntuación a 11, las devoluciones válidas y una propuesta para preparar tu primera sesión en cancha.
Actualizado el 30 de septiembre de 2026. El squash es un deporte de raqueta que combina golpeo y desplazamiento en una cancha compartida. Si vas a probarlo, empieza por comprender la devolución, el marcador y el espacio que necesita cada jugador. La velocidad puede llegar después: una primera sesión sirve para familiarizarte con el juego.
¿Cómo se juega el squash?
En individuales participan dos personas, que se alternan para golpear la pelota. Una devolución válida debe alcanzar la pared frontal por encima del tin y por debajo de la línea superior, antes de volver a tocar el suelo; puede tocar otras paredes en el trayecto. Hay que golpear antes del segundo bote. Puedes jugar de volea o dejar un bote.
Puntuación y formato del partido
Quien gana un rally suma un punto y realiza el siguiente saque. Cada juego se disputa a 11 puntos; si el marcador llega a 10-10, continúa hasta una ventaja de dos. Un partido suele jugarse al mejor de cinco juegos, aunque también puede disputarse al mejor de tres.
Compartir la cancha: interferencia, let y stroke
Después de golpear, debes dejar espacio para que el rival juegue. Si aparece interferencia o peligro, detén la acción y solicita una decisión. Un let repite el punto y un stroke lo concede a un jugador; no toda interferencia recibe el mismo resultado.
Qué preparar antes de tu primera sesión
Confirma con la instalación qué equipo presta y qué exige para entrar a la cancha. Pregunta por raqueta, pelota adecuada para aprender, calzado permitido y protección ocular. Resolver esas cuestiones antes de reservar evita dedicar buena parte de la primera clase a buscar material.
Presenta tu experiencia con otros deportes de raqueta al instructor, pero también tus dudas concretas: agarre, líneas de la cancha o saque. No necesitas llegar sabiendo competir. Una explicación inicial permite entender qué observar cuando la pelota vuelve desde la pared.
Una propuesta de práctica inicial
Esta secuencia es una propuesta editorial para organizar preguntas y objetivos con tu instructor. No sustituye su enseñanza ni fija tiempos obligatorios. Adapten la dificultad al espacio, al material disponible y a tu experiencia.
- Reconocer la cancha: identifica pared frontal, tin y límites. Pide que te muestren una devolución válida y otra que termina el punto.
- Probar el golpe: practica envíos suaves hacia una zona acordada. Observa la trayectoria antes de añadir desplazamientos. La prioridad es comprender el rebote, sin buscar potencia.
- Alternar devoluciones: acuerda con tu compañero una actividad cooperativa. Hablen sobre dónde colocarse y cuándo detenerse, antes de empezar a llevar el marcador.
- Jugar puntos breves: una vez entendido el saque y la devolución, jueguen puntos y anuncien el resultado. Si surge una duda, pausa para explicarla antes de continuar.
Cómo aprovechar las siguientes sesiones
Al terminar, escribe una pregunta pendiente y una situación que hayas entendido mejor. En la próxima sesión elige un objetivo concreto: reconocer los límites, sostener un intercambio cooperativo o llevar el marcador correctamente. Esta forma de organizar la práctica facilita conversar con quien te enseña y evita intentar resolver todo de una vez.
También puedes observar un partido y seguir únicamente una cosa, como quién saca después de cada punto. Cuando esa parte resulte clara, añade otra. Aprender el reglamento y practicar son actividades complementarias; no necesitas memorizar todas las decisiones arbitrales antes de disfrutar tu primer intercambio.
Explora nuestras guías de deportes para conocer otras disciplinas. Para situaciones de competición, consulta siempre el reglamento aplicable y las indicaciones de la organización.